Archive for febrero, 2010

Mourinho Pons existe, lo siento

domingo, febrero 28th, 2010

– Son las ocho de la mañana, llego el primero al ‘desayuno de la semana’ en  Can Miquel y me pongo nervioso sólo de pensar si me he equivocado de día. ¿Hoy es jueves o viernes? He de tranquilizarme porque recuerdo claramente cómo Tere ayer me dijo aquello que suena tan bien: Mañana, ‘desayunete’, ¿eh?

Ya recuerdo… hoy es viernes todo el día y mañana sábado y… claro, juega Eric en Ciudadela. ¿Por qué cuando decimos los mahoneses que tenemos que desplazarnos a Ciudadela se nos pone cara de tener que viajar a la otra parte del mundo? Buena gente en Ciudadela… me acuerdo de Cote, que jugó en la Unión e hice la mili con él… hace años que no tengo noticias de Cote… buen tipo Cote…

Bon dia.

Bon dia. Menos mal que has venido, porque pensaba que me había equivocado de día.

– ¿Estás bien?

– Sí, ¿por?

– Por cortesía.

– ¡Ahora me he acordado! Se llama Cote Juaneda…

– ¿Cote Juaneda?

– Un compañero, un amigo de fútbol-mili del que hace años que no sé nada y que reside en Ciudadela. Antes de que llegaras me entretenía pensando en cosas, en personas, en situaciones… Por cierto, ¿te vienes conmigo mañana sábado a ver a Eric cómo juega en Ciudadela?

Sorry! Tengo hora en la ‘pelu’…

– Eso se lo dirás a todos.

– Sabes que si puedo me llego a verlo, pero por una parte, y no hablo concretamente de los del equipo de tu hijo, escuchar a ciertos padres jugando a ser entrenadores y a entrenadores jugando a ser técnicos de primera, forman un combinado único y perfecto para remover la bilis a cualquiera.

– ¿No lo dirás por mí?

– Lo digo por ti y por cualquier energúmeno que exija a su hijo que ganar es el objetivo principal del juego y que, por tanto, justifica los medios para conseguir derrotar al contrario.

– No te falta razón. No puedo hablar por los demás padres, pero yo, como el café, me he ido quitando visitas a las sesiones de entrenamiento y procuro evitar jugar a ser entrenador. Aunque en algunas ocasiones no comparto decisiones técnicas, respeto su trabajo e intento fomentar conversación con mi hijo de cualquiera de esas cosas que son ilógicas desde la grada.

– Mira, yo no entiendo si un niño ha de jugar de defensa, delantero o portero, pero entiendo que si acaba el entrenamiento llorando es que aquí pasa algo.

– La pediatra Silvia Ereño me decía que la estadística por lesiones en esa edad cercana a los trece y/o catorce se había disparado y que los entendidos en el tema lo achacaban al mayor esfuerzo que han de realizar los adolescentes con respecto a los exagerados niveles de exigencia a los que son sometidos.

– Viví una situación desagradable, posiblemente pase una larga temporada sin mi particular sesión de cantera. Un entrenador, por llamarle algo, se dirigió a un chaval de una forma que había para…

– Debería haber una concienciación general en la que hasta cierta edad se aplicaran conceptos básicos, parar y ceder, y poca cosa más. Deberían tener en cuenta a chavales que vienen de familias desestructuradas, que tienen problemas familiares, con los estudios en la cuerda floja… un abanico ‘encantador’ de problemas para que cuando tienes un rato de disfrute gracias a esto del fútbol venga un…

– ¿Mourinho Pons?

– ¡¡La clavaste!!

– Bueno, ¿vamos pidiendo?

– Cuando quieras…

– Por cierto, ¿sabes algo de Manolo Gálvez, Ana Beltrán…?

– Sí, que nos envían recuerdos.

– Gracias.

La Trini, que va y se jubila

lunes, febrero 22nd, 2010

–  Te veo pensativa, como si estuvieras ida… ¿Te preocupa algo en concreto?

– No me preocupa nada en concreto, pero sí, estaba pensativa…

– Y lo que te tiene pensativa es…

– Muchas cosas y no sabría explicártelo.

– Seguro que existe un protagonista, una historia en general y un algo concreto.

– En efecto.

– Por el momento se mantiene la intriga, pero… ¿saldremos de ella?

– No se trata de un secreto porque lo sabe todo el mundo, pero hay muchas maneras de ver las cosas, de interpretarlas, de contarlas, son aquellas que, por la amistad con en el que la disfruta o la padece, lo sientes o te alegras como si la historia fuera directamente contigo.

– Te entiendo, más o menos te entiendo…

– Trini se jubila… Trini se ha despedido ya del Centro de Persones Majors del Consell Insular, en el Camí des Castell, y me alegro mucho por ella porque ahora podrá disfrutar de todo eso que las personas no podemos disfrutar debido a nuestros compromisos laborales.

– Supongo que te refieres a Trini ‘la limpiadora’…

– Perdona y no te lo tomes como un corte, pero me refiero a Trini la ‘licenciada en dar brillo’…

– Jolines, ¿tan buena ha sido en su profesión?

– Ella es natural de Granada, pertenece a ese grupo de gente que emigraron del pueblo y vinieron a Menorca en busca de El Dorado. La inmensa mayoría de esos andaluces tomaron literalmente nuestra isla, aunque muchos de ellos se han establecido echando raíces, otros regresaron.

– Ahora que lo dices, circula por internet una leyenda urbana en la que un profesor planteaba en un examen cuál era el nombre de la responsable del mantenimiento de limpieza del instituto. Aseguró que la cuestión sería considerada puntuable como el resto y argumentaba que en la carrera universitaria de todos ellos se cruzarían personas y que todas ellas serían importantes y merecerían de su cuidado y atención.

– Efectivamente, así es, todo un ejemplo.

– Pero viéndote tan apagada, me da la sensación de que ahora os veréis menos y que quizás vuestra amistad acabe desapareciendo.

– En absoluto. De estas cosas, aunque sea difícil, tenemos que verle la parte positiva.

– No entiendo qué quieres decir.

– Pues que me quedaría con este regalo que me ha dado la vida, y que no es otro que contar con su amistad. Me quedaré con sus comentarios, con sus confidencias de mujer a mujer, sus temores y sus alegrías entremezcladas con mis temores y alegrías, los planes de futuro, los castillos de arena elaborados a golpe de cartera todos los viernes con la ONCE, me quedaré con su súbita carcajada, con su semblante serio expectante si lo que le cuento es cierto o una broma, me quedaré con su sencillez… me quedaré con… me quedaré con… en definitiva, me quedo con su mirada de amiga en la que se deja entrever un ‘lo que quieras y a la hora que sea’.

– Jolines, no te puedes imaginar lo que me gustaría que los amigos hablaran así de mí.

– Para acabar con el tema, te diré que le he podido hacer una entrevista con motivo de jubilación y que intentó por todos los medios que no le sacáramos ninguna foto…

– Pero al final se dejó, ¿no?

– Al final, preguntada por el lado negativo o peor del Centro, se dedicó a barrer ‘la cáscara de plátano’ que habíamos dejado caer y sonriendo, siempre sonriente, me recordó que en cuanto pueda se desplaza a Granada en viaje de reconocimiento familiar.

– Pues buen rollito esta Trini, por lo que veo.

– No te quepa la menor duda de que el concepto amistad lo tienen desarrollado a prueba de bomba.

– Por cierto, la semana que vienes tenéis elecciones para elegir la nueva Junta Directiva, ¿no?

– Sí, pero eso será el 24… viva la democracia.

– Efectivamente, que viva la democracia, pero si pedimos los ‘bocatas’ será mejor.

– Vale, Miquel ‘por-fa’…

– Marchando, cafés, bocatas y… lo que haga falta.

La Morada vs La Murada

domingo, febrero 14th, 2010

– Mañana húmeda donde las haya, ojeadita al reloj: 8,30 a.m., o como decimos en ‘espanglish’, it’s coffee time.

– Entonces, piensas empezar tu novela así, ¿sin más?

-Efectivamente. Sólo tengo dos dudas. La primera es el título que le voy a poner y la segunda, menos existencial, dónde vamos tú y yo ahora a buscar nuestra ración modelo DNI de cafeína…

-¿DNI?

– Sí, personal e intransferible.

– Hace algunos días hablábamos de lugares emblemáticos de Maó, vayamos pues a La Morada.

– Vamos, pero ya no es La Morada. Es decir, el bar se encuentra en la misma esquina de la plaza Bastión, pero no están Lluís y familia, creo que los nuevos se han  modernizado, que el espíritu de antaño se mantiene… pones cara de ‘poker’. ¿Me entiendes o qué?

– Hagamos visita de reconocimiento modelo ‘Santo Tomás’: verlo para creerlo.

– …

Bon dia a tothom. Mira qué foto, es impresionante. Es la imagen de la plaza Bastión en tamaño super XXL…

– Si tuviera que ponerle letra y música a esta imagen, utilizaría la canción de Soledad Jiménez de Presuntos Implicados y su tema ‘Cómo hemos cambiado’.

– Hola guapos, ¿un par de cafecitos? –nos propone Jose Saavedra, también gerente de El Turronero.

Of course, please… lo siento, pero estoy en plena metamorfosis del ‘espanglish’ al inglés directamente y no pierdo oportunidad para practicar lo que puedo.

– ¿Sabes que su hijo Víctor juega al fútbol, de película, por cierto, y está en el mismo equipo que mi hijo Eric?

– ¿Quedarán campeones?

– No, creo que quedarán segundos, que a esta edad no importa demasiado el resultado.

– Mira, Jose nos trae los cafecitos. Hazle cualquier pregunta y veras cómo pone en marcha ese espíritu indomable de relaciones públicas que lleva en sus adentros.

– Aquí tenéis, dos de calentitos…

– Oye Jose, ¿cómo te has metido en este berenjenal?

–  Qué quieres que te diga, tú. ¡Soy una persona inquieta, no sé estar parado. Era un reto para mí, y como lo mío es el contacto con la gente, me tiré a la piscina, ¿sabes?

– ¿Conservas la clientela?

– Además del reto económico estaba el mantener en el mismo local al de la corbata y al del tejano junto al del chándal.

– ¿Y qué nombre le habéis puesto?

– La Murada

– Como antes.

– Pues no. Antes era  La Morada con ‘o’, que se interpretaba como un sinónimo de hogar, y nosotros hemos  sustituido lo menos que hemos podido, es decir una ‘u’ por la ‘o’, lo que nos da La Murada, sinónimo de muralla.

– Veo, Jose, que nos estás dando material para el blog de esta semana. De qué se habla estos días, pero no puede ser ni de mujeres ni de fútbol.

– Sin dudarlo, se habla de las pensiones. También de la crisis, pero en el ‘top ten’ de la popularidad del pulsímetro callejero, la jubilación a los 67 y las pensiones están sobre la barra estos días.

–  Chicos, os dejo unos minutos que voy a hacer la ‘primitiva’ y con un poco de suerte  me jubilo cuando tenía programado, es decir a los 65 años.

– Ahora que nos hemos quedado solos, podemos hablar de fútbol, de mujeres…

– RRRIIINNNGGG: Éste es el controlador automático  de contenidos y espacio del Blog. Sentimos comunicarle que su espacio se ha agotado por esta semana. Hala, a trabajar.

– Eh, oiga. Que soy de Legalitas y esto no quedará así… Bbbrrrrrrrrrrr.

“Té o no té, he aquí la cuestión”

jueves, febrero 4th, 2010

– Se levanta el telón y ves 18 comensales en una mesa que  ya han cenado. El camarero está tomando nota de los cafés. ¿Cómo se titula la película?

– ‘Café solo… o con ellas’,  ‘Un café llamado deseo’…

– No era un café, era un tranvía. Me refería a una película erótica de corte francés.

– ¿Algún título más?

– ‘Un café en cualquier esquina’

– Cuando observo una situación como ésta, me viene a la mente la ‘peli’ de los hermanos Marx en la que en una habitación pequeña se va metiendo gente hasta reventar. Entonces Groucho va diciendo aquello tan conocido de ‘¡Más madera!’…

– Varias puntualizaciones.. ‘’Más madera’ es un grito de la película ‘Oeste’, mientras que la escena de la habitación es de ‘Una noche en Casablanca’. Ahora sorpréndeme con el titulo de ‘tu’ película.

– ‘Una Noche en la ópera’ de los Hermanos Marx.

– Claro, lógico… 18 comensales, pidiendo el café son la viva historia de ‘Una noche en la opera’ de los Marx.

– La clave de esa película está en el trabalenguas ‘la parte contratante de la primera parte es igual a la parte contrastante de la…’

– La clave de tu pregunta está, entonces, en el pedido de los cafés, ¿no?

– Efectivamente. Corto, largo, templado, descafeinado, con sacarina, doble de café, americano, irlandés, modelo de invierno, de primavera…

– Eso pasa en las jergas de todas las profesiones, no sólo con el pedido del café.

– Es cierto, el desconocimiento de muchas cosas nos lleva a las suposiciones. Por ejemplo, ¿té e infusión son lo mismo?

– Mmmm… diría que sí.

– Pues va a ser que no. El otro día compraba sobres para hacer flanes en ‘Zuaitzo’, la tienda bajo el puente de San Roque. Cristina, la jefa, explicaba a una cliente que mucha gente desconoce que el té contiene teína, una parte excitante de la planta, mientras que la infusión carece de ella y, por tanto, su respuesta es diferente al té.

– ¿Eso es todo?

– En absoluto. Entre Cristina y Ana, la empleada, informaban que de té encontraremos de varios colores…

– Perdona, los colores, ¿los ves después de tomar el té?

– Jajajaja, eso no sería té, pero tú siempre mal pensando. Está el ‘rojo’, que es chino, diurético, digestivo, reduce el colesterol.  El ‘verde’ es antioxidante, puede llegar a ser excitante y sustituye muy bien al café normal. El ‘negro’ es excitante y diurético, el ‘blanco’ es antioxidante…

– Jolines, qué memoria tienes.

– Comenzaron la explicación a una persona, al final éramos cinco que escuchábamos. Saque el mp3 y lo grabé todo porque me dieron permiso para hacer un espacio en ‘Es Butlletí’ sobre el tema.

– Puede ser interesante, vaya que sí.

– No acabaron aquí.  Le dijeron a la señora –nos dijeron a los que escuchábamos- que las infusiones también se pueden regular. Se utiliza con el objetivo de eliminar líquidos y perder un poco de peso equilibrando las dosis con las comidas, porque no hay que confundirlo con un producto milagroso.

– ¿También en colores?

–  Laxante, digestivo, tensión alta, colesterol, diabetes, constipados…

– Muy interesante el tema, oye.

– Tu hermana y tu padre están al llegar. Iremos pidiendo el desayuno. Miguel, ‘por-fa’, nos preparas…

– …dos de tortilla, uno de sobrasada y espero los cafés a que los ‘bocatas’ estén preparados.

– ¡Ya  sé el título de la ‘peli’ de los ’18 pidiendo café’! Se abre el telón y los créditos del film dicen ‘TÉ O NO TÉ, HE AHÍ LA CUESTIÓN.

–  Efectivamente. Y al final no sale el ‘The end’, pone….  pierde-TE.