La Trini, que va y se jubila

–  Te veo pensativa, como si estuvieras ida… ¿Te preocupa algo en concreto?

– No me preocupa nada en concreto, pero sí, estaba pensativa…

– Y lo que te tiene pensativa es…

– Muchas cosas y no sabría explicártelo.

– Seguro que existe un protagonista, una historia en general y un algo concreto.

– En efecto.

– Por el momento se mantiene la intriga, pero… ¿saldremos de ella?

– No se trata de un secreto porque lo sabe todo el mundo, pero hay muchas maneras de ver las cosas, de interpretarlas, de contarlas, son aquellas que, por la amistad con en el que la disfruta o la padece, lo sientes o te alegras como si la historia fuera directamente contigo.

– Te entiendo, más o menos te entiendo…

– Trini se jubila… Trini se ha despedido ya del Centro de Persones Majors del Consell Insular, en el Camí des Castell, y me alegro mucho por ella porque ahora podrá disfrutar de todo eso que las personas no podemos disfrutar debido a nuestros compromisos laborales.

– Supongo que te refieres a Trini ‘la limpiadora’…

– Perdona y no te lo tomes como un corte, pero me refiero a Trini la ‘licenciada en dar brillo’…

– Jolines, ¿tan buena ha sido en su profesión?

– Ella es natural de Granada, pertenece a ese grupo de gente que emigraron del pueblo y vinieron a Menorca en busca de El Dorado. La inmensa mayoría de esos andaluces tomaron literalmente nuestra isla, aunque muchos de ellos se han establecido echando raíces, otros regresaron.

– Ahora que lo dices, circula por internet una leyenda urbana en la que un profesor planteaba en un examen cuál era el nombre de la responsable del mantenimiento de limpieza del instituto. Aseguró que la cuestión sería considerada puntuable como el resto y argumentaba que en la carrera universitaria de todos ellos se cruzarían personas y que todas ellas serían importantes y merecerían de su cuidado y atención.

– Efectivamente, así es, todo un ejemplo.

– Pero viéndote tan apagada, me da la sensación de que ahora os veréis menos y que quizás vuestra amistad acabe desapareciendo.

– En absoluto. De estas cosas, aunque sea difícil, tenemos que verle la parte positiva.

– No entiendo qué quieres decir.

– Pues que me quedaría con este regalo que me ha dado la vida, y que no es otro que contar con su amistad. Me quedaré con sus comentarios, con sus confidencias de mujer a mujer, sus temores y sus alegrías entremezcladas con mis temores y alegrías, los planes de futuro, los castillos de arena elaborados a golpe de cartera todos los viernes con la ONCE, me quedaré con su súbita carcajada, con su semblante serio expectante si lo que le cuento es cierto o una broma, me quedaré con su sencillez… me quedaré con… me quedaré con… en definitiva, me quedo con su mirada de amiga en la que se deja entrever un ‘lo que quieras y a la hora que sea’.

– Jolines, no te puedes imaginar lo que me gustaría que los amigos hablaran así de mí.

– Para acabar con el tema, te diré que le he podido hacer una entrevista con motivo de jubilación y que intentó por todos los medios que no le sacáramos ninguna foto…

– Pero al final se dejó, ¿no?

– Al final, preguntada por el lado negativo o peor del Centro, se dedicó a barrer ‘la cáscara de plátano’ que habíamos dejado caer y sonriendo, siempre sonriente, me recordó que en cuanto pueda se desplaza a Granada en viaje de reconocimiento familiar.

– Pues buen rollito esta Trini, por lo que veo.

– No te quepa la menor duda de que el concepto amistad lo tienen desarrollado a prueba de bomba.

– Por cierto, la semana que vienes tenéis elecciones para elegir la nueva Junta Directiva, ¿no?

– Sí, pero eso será el 24… viva la democracia.

– Efectivamente, que viva la democracia, pero si pedimos los ‘bocatas’ será mejor.

– Vale, Miquel ‘por-fa’…

– Marchando, cafés, bocatas y… lo que haga falta.

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