¿Trabajar en domingo? No, gracias

–  Quiero hacer una rectificación del último ‘Clan…’. No fue a Pedro, sino a Josep Bagur a quien me encontré paseando por el puerto. ¿Vale?

–  Vale, de acuerdo… Buenos días.

–  Bon dia y salud.

–  Ahora por el puerto sólo puedes pasear a primerísima hora, o bien cerrada la noche. Según a la hora que lo hagas, puedes terminar como un huevo frito.

–  Es cierto. Sin embargo yo me lo pasé de lo mejor el otro día y ni era de mañana, ni de tarde.

–  ¿Fotos?

–  No, fotos no. Me disfracé de ‘Tribulete’ y conversé con todo el que se cruzaba en mi camino.

–  Tenemos diferencias notables entre lo que tú y nosotros entendemos como ‘pasarlo de lo mejor’.

–  Evidentemente es como dices, pero escucha atentamente cómo puede desarrollarse una jornada dentro de la antología de lo absurdo.

–  Dispara, que me tienes intrigada.

–  Jajaja… Primero me encuentro con la llegada de un crucero y bajan a tierra los turistas. La primera conversación la tengo con un chófer de los autocares que aguarda para salir de excursión. ‘Voy a llevarlos a Pueblo de Pescadores y a hacer cuatro compras. ¿Maó? No, a Maó no los llevo porque no está organizado para eso y está todo prácticamente cerrado’…

–  Estupendo… La primera en medio de la frente.

–  Sigamos. Unos señores cincuentones se preguntan cómo llegar al edificio de ’ses monges tancades’. Con acento de portugués isleño les encaminó junto al Ayuntamiento. Me los encuentro cinco minutos más tarde y con un rotundo portugués claro como el castellano de Hugo Sánchez me miran a los ojos y me dicen que gracias pero que está… cerrado.

–  Caray, vamos bien.

–  Me paseo por una calle céntrica. Cuento más de 25 negocios potenciales, de los cuales hay tres abiertos. Una empleada me cuenta que no acostumbra a abrir en domingo, pero que hay que aprovechar cuando vienen los grandes cruceros. Observo que la chica lo entiende con sencillez y naturalidad. Sin embargo no veo al jefe por ningún Llado…

–  Debía estar en el cuarto de baño el hombre, no seas mal pensado…

– Vale. Me  voy a otro local abierto y me dice el dueño que el resto de negocios no abren porque ‘hay que mantener la calidad de vida dominical, reservada para disfrutarla en familia’……

–  Está claro que esta dinámica, como los sábados por la tarde, deberá cambiar.

–  Escucha la joya que me deja este comerciante cuando le pido por qué él sí tiene abierto: ‘El que tiene tienda, que la atienda y si no, que la venda’.

–  Caray, qué razón tiene.

–  Me llamó la atención que estuviera trabajando como un empleado más del negocio.

– Eso se llama predicar con el ejemplo.

–  Puede que uno de los factores que daña la imagen de Maó cara el turismo es que en una terraza de bar por dos cortados te cobren 4 euros, es decir unas setecientas de las antiguas pesetas. Pero yo me pregunto qué imagen se lleva el turista de una ciudad como Maó, cuando nos visita un buen domingo y se encuentra con este paisaje urbano desolador…

– Sin comentarios… bueno sí. ¿Hablamos del Menorca Bàsquet, o qué?

–  La próxima semana, ¿vale?

–  No me lo creo.

–  Yo tampoco.

Comments are closed.