Archive for abril, 2012

‘Tiene derecho a permanecer en silencio… absoluto’

jueves, abril 26th, 2012

En cierta ocasión, en los postres de una opípara cena, algunos compañeros hicimos creer a un joven veinteañero que yo tenía la capacidad, heredada de un historial de antepasados ermitaños y brujas, de interpretar los sueños. Hace unos días recibí una carta de Felipe –llamémosle así-, quien me contaba que el sueño -¿pesadilla?- que venía padeciendo las últimas semanas le tenía intranquilo. El ‘marrón’ o patata caliente esta sobre mi mesa y no sé qué puedo hacer. Su carta, extractada, dice que el sueño se desarrolla así:

“…no llegaré, no llegaré… se me va a escapar, qué vergüenza…uf, uf, uf…  bajo de tres en tres los escalones de una interminable escalera, abro la puerta de los lavabos del sótano del Claustro del Carmen y… oh,  sorpresa. En su interior me encuentro un despacho con tres señores. Parecen clones, van vestidos iguales de abajo a arriba: mocasines negros tanto como los calcetines, pantalones tejanos con roturas provocadas en sintonía a una moda que jamás comprenderé, camisas de manga larga y color fino y diferente las una de las otras. Los tres engominados hasta las pestañas me miran fijamente para luego buscar –supongo que mi nombre- en un listado en que, no me pregunten por qué, desearía no figurar. Silencio sepulcral y de repente…

–  Lo encontré, las iniciales son F.H.G y es el 5656.

Mientras los clones del chivato asienten conformidad con sus listados, me doy cuenta de que mi irresistible necesidad de orinar se ha calmado pero ahora mi deseo de saber es tan importante como lo era antes la necesidad fisiológica. Si recuerdan lo que decía el amorfo protagonista cinematográfico E.T. ‘Necesita datos, dame más datos’, pues eso, en esta tesitura me encontraba y cuando iba a preguntar, un clon tomó la palabra, aunque mejor y más guapo estaba calladito, jolines.

– FELIPE, señor HERNÁNDEZ –dijo-, tiene derecho a permanecer en silencio absoluto. Le informo que hace exactamente ocho minutos, casi nueve, acaba de fallecer.

Obviamente, sin rasgarme las vestiduras, le informo al clon de que tiene que haber una confusión, que yo sólo quería orinar y que por esta circunstancia, por muy imperiosa y acuciante que sea, nadie pasa a mejor vida (¿).

Recuerdo una película de Summers en la que encierran un león en un cuarto de baño y mientras un ‘gancho’ va informando del peligro a los viandantes que pretenden utilizar las instalaciones. Se produjeron todo tipo de situaciones desde humor, miedo, pánico… por lo que una vez digerida la situación me dedico a pasar lista de los nominados a pegarles un buen tirón de orejas cuando la broma se destape.

– No hay broma ni bromistas, señor Felipe, simple y realmente su omega ha llegado. Que no se haya despedido de nadie, que haya dejado faenas sin terminar que, en definitiva su cuenta de ‘tareas pendientes’ figure asuntos sin resolver es lógico, pero debería saber cómo funcionan estas cosas…

– Oigame, ‘clonito’ espigado. Ustedes han manipulado la historia y esto no quedará así, porque mis abogados de Legalitas les…

– Señor Hernández, no sea ingenuo.

– ¿Ingenuo? Ustedes no deberían ir con tejanos sino con bata blanca, sólo tendría que ser uno y con barba, con un manojo de llaves para abrir las puertas del cielo o enviarme al infierno… ah, y llamarse Pedro.

– Vamos, y qué más…

– También me deben esos minutos que vemos un túnel blanco donde antepasados vienen a darte la bienvenida y donde en cinemascope y ‘stereo’, tu vida pasa a mil revoluciones por segundo… ¡No hay derecho, jolines! Hasta cierto punto tiene sus argumentos que el nuevo gobierno experimente cambios, pero este cuento se lo ha cargado… vamos si se lo ha cargado… no hay quien lo reconozca…

– Vamos, señor Hernández, despierte que ya no es un chaval y tendría que saber que… ¡¡¡ Despierta, Felipe, despierta!!! Ya está bien hombre, llevas una hora hablando con un clon, con San Pedro y no sé qué de una denuncia y que hablarás con Legalitas… si continuas con estos nervios un día de estos te da un ‘jamacuco’ y te vas al otro barrio.

– ¡¡¡ Qué susto, tía ¡!! Por un momento pensé que me había muerto, que estaba pasando el día del juicio final y que…

– Mira Felipe, el reloj marca las 2.50 de la madrugada y además, pregunto, en ese barrio que te encontrabas los hombres barrían y fregaban, planchaban, hacían la comida, cobraban un 35 por ciento más o menos por debajo de las nóminas de los hombres, parían los de vuestro sexo…

– Uff, cómo agota esa historia sólo pensarlo, quita, quita…

– Felipe, eso que te ha ocurrido, es una experiencia cercana a la realidad, sólo que vosotros necesitareis siete vidas masculinas para compararla con una femenina, ¿Comprendes?

– Ggggg, zzzzz, ggggg, zzzzz…

– Vale tío, que descanses y duermas bien…”

Moraleja: después de una comida donde las bromas se disparan como dardos envenenados, no subestimes a tus nuevos compañeros de cacería. Muy posiblemente Caperucita Roja deje caer su uniforme colegial de ‘lolita’ y descubramos que quien ha cenado entre nosotros, sigilosamente, ha sido el lobo feroz…

Carta a mi amiga Gari

martes, abril 3rd, 2012

– Hola Tere, bon dia.
– Bon dia Miquele.
– Por lo que veo, a Carmen y Rafa se les han pegado las sábanas…
– No importa. Además, he escrito una carta a una amiga y así la repaso…
– ¿Carta a una amiga? Suena bien, a título de novela… pero ándate con ojo, Tere, que no es lo mismo amiga que conocida…
– ¿Dónde está el matiz?
– Pues que si lo haces por escrito es como un certificado de vuestra amistad, que hay recuerdos, risas, lamentos… y si es una conocida…
– Me has dado el empujón que necesitaba. Vamos a hacer una cosa: te sientas, la leo y juzgas… ¿Vale?
– Gracias por tu confianza, pero no sé si debo… yo solo quería decir…
– ‘Seu, calla i escolta’.
– Si insistes…
– En la carta quiero decirle que

“Siempre me he enorgullecido de ser una AL·LOTA DE DAVALL DE SA PLAÇA, Como casi todos sabréis, se nos denominaba así a las alumnas de un conocido colegio de Mahón ubicado en la periferia del Mercado. Y digo que me enorgullezco porque allí en esa escuela pública coincidimos muchas chicas que a lo largo de los años nos hemos ido viendo y recordando esa niñez tan especial.
Cada una de nosotras hemos tomado un rumbo en la vida, pero supongo que al resto de alumnas le pasa lo que a mí, y que no es otra cosa que alegrarnos cuando nos enteramos de que algo bueno nos ha sucedido. Es un sentimiento imparable que nace desde las profundidades de la fábrica de los buenos sentimientos, es decir, el corazón.
Yo hoy levanto una copa imaginaria para celebrar el nombramiento de mi amiga GARI PETRUS como nueva consellera, y lo hago porque me llena de orgullo y alegría pensar que la que fue mi compañera ha llegado tan alto y siempre merecidamente. Durante estos últimos años he seguido su evolución en el mundo de la política de Mahón y creo que Gari es aquel tipo de personas que –casi siempre en la sombra– ha trabajado mucho y bien por nuestro pueblo, y opino que SE LO MERECE.
Gari y yo coincidimos en el mismo colegio, en la misma clase y más tarde en el mismo equipo de baloncesto (por cierto, no ganaba ni a tiros), que se llamaba ÁGORA y reunía a unas cuantas chicas con mucha ilusión y muy poca técnica que armadas de valor daban la cara cada semana para salir “trasquiladas” pero contentas.
Fuimos unas niñas muy alegres que esperaban la hora del recreo para echar mano de la imaginación y divertirse en espera de que el timbre de vuelta a clase nos “enfrentara” nuevamente con Dñª María, Dñª Merceditas, Dñª África…
Querida amiga, por este nombramiento, mi más sincera ENHORABUENA, sé que lo harás realmente bien, o al menos me consta que lo harás lo mejor que puedas siempre en nuestro beneficio. Merecido nombramiento, Gari.
Un abrazo de tu excompañera de clase… excompañera de equipo… pero siempre AMIGA’’.

– …jolines Tere, es una carta escrita con el corazón y, no hay duda, es una amiga.
– Gracias, Miquele…
– Espero que alguien algún día escriba así de mí y le despierte estos sentimientos.
– La fórmula es sencilla en tu caso… continúa haciéndonos esos bocatas tan ricos y quizás un día te dediquemos un ‘clan’…
– ¿Un flan?
– Sí, Miquele, también un flan…