Archive for julio, 2012

Era evidente

jueves, julio 19th, 2012

– ¡Hombre, los tres hermanitos juntos! ¿Qué, en busca de inspiración para vuestra columnita digital?

Bon dia, Lito… no vamos en busca porque cualquier persona que nos cruzamos por Maó nos indica qué tema podemos abordar y también qué personajillos y comentarios son invisibles de buena mañana.

– Uy, qué piel más fina… ¿No os habrá molestado lo de la inspiración? Y lo de la columnita está dicho con cariño, ya me conocéis, siempre voy de broma…

– ¿…?

– Venga no os enfadéis conmigo.  Yo sé que vuestra fuente de inspiración es ese Miquel·le ‘sens capelo’ que os sirve el desayuno…. Jajaja, qué imaginación los ‘tres hermanitos’.

– Acércate, Lito, que quiero decirte algo. Te vamos a confesar que nuestro próximo ‘clan’ versará sobre violencia de género. Estamos pendientes de un señor con experiencia propia, un ejecutivo de las finanzas que nos contará con pelos y señales cómo no dejaba ni señales ni pelos en su santa esposa, nos contará cómo llamó a la ambulancia porque su santa había resbalado en el baño y los golpes eran tan evidentes que…

– ¿Dónde pretendes llegar con ese comentario que está totalmente fuera de lugar?

– Uy, qué piel más fina…¿No te habrás molestado? Además, si no recuerdo mal el juez te absolvió y todo quedó en un malentendido. Mucha gente lo comentó pero nadie, bueno casi nadie, se acuerda de aquello… ha pasado tanto tiempo, ¿Medio año?

– ¡Estás rebasando la línea del respeto! Te lo advierto, como continúes por aquí…

– O sea, que si continúo por aquí vas a tener dos dudas.

– ¿Dudas? ¿Qué dudas?

– Si me atizas a mí o a mis hermanas…

– Definitivamente, te has pasado, no te lo consiento y no te lo voy a perdonar.

– Tres observaciones que respeto. Has de reconocer que fuiste a por lana al principio y al final el que ha salido trasquilado has sido tú. Tengo una gran amistad con Lola, tu mujer, dile que se cuide ese vértigo que padece, no sea cosa que le vuelva a dar igualmente en el baño y preocupe más de la cuenta a los doctores…

– ¡Adiós!

– Cúidate, Lito, cúidate.

– …

– Por  un momento pensé que llegarías a las manos… y Lola, pobre Lola… entonces te confesó que Lito…

– Lola y yo eramos hermanos en nuestra adolescencia, incluso muchos creyeron que terminaríamos casándonos. Hace unos días compartimos asiento en la sala de espera del oftalmólogo y su conversación, su forma de vestir y su interés por canonizar a Lito sin fundamentos, me ha llevado a atar cabos. Nada más.

– Pon ejemplos

– Vestia pantalón de pinzas largo hasta los pies y unas medias oscuras, así como unas deportivas sin abrochar. Una interior oscura y varonil y sobre su cuerpo una camisa de color oscuro. Ah, y un pañuelo anudado por el cuello.

– ¿Esto son ejemplos?

– No, eso son síntomas de que lo estás haciendo totalmente al revés de lo que hacías… ¿Deportivas, pantalón de pinzas y prendas oscuras…? Su aspecto no hablaba, se dedicó a vomitar toda la bilis de su interior en una conversación que escupía el fatídico momento.

– ¿Podemos hacer algo?

– Ya lo hemos llevado a cabo… ahora sólo falta esperar, confiar, rezar…

El Clan de los Ayala desearía no haber tenido que escribir estas líneas, pero desgraciadamente mientras haya Litos y Lolas, este cáncer no tiene cura posible.

ÁNIMO LOLA