Diecisiete años después… Jan

Llego tarde, llego tarde como viene siendo habitual desde que mi cronómetro mental sufre una diferencia de media hora con el físico. Es decir, me propongo las diez como hora de llegada y en realidad toca y media cuando hago acto de presencia. Ya de cuerpo presente, vuelven los males endémicos y de difícil solución: Soy el primero.

– Dime Pepe, hoy es martes, 14 de enero de 2014, ¿Verdad?

– ¿Es una pregunta trampa? ¿Puedo utilizar el comodín del público?

– Déjalo, machote, tampoco te he pedido la lista de los reyes Godos.

–  Además de tus hermanas y tú, hoy vendrán a desayunar los reyes Godos. Por cierto, ¿cuántos vais a ser en total?

– ‘Godos’ reunidos seremos los de siempre, Pepe, mesa para tres.

– Oído barra, ‘don’… voy abriendo tres baguettes.


No me sabe mal llegar el primero porque ello supone que a pesar de que la ducha ha realizado el trabajo previo de separar cuerpo y sábanas, me permite volar en el tiempo. Es mi No-Do particular, personal e intransferible, la máquina del tiempo es caprichosa y le es igual trasportarme veinte que treinta años atrás y, claro, la bofetada en plena cara de las hojas caídas del calendario te recuerdan que irremediablemente ‘tornam vells’.

Pero bueno, el tema es que hoy el primer y único punto del orden del día es que vuelve El clan de los Ayala y hay que poner sobre la mesa decisiones importantes. Tipo editorial, diálogos a tres bandas, entrevistas reales o virtuales, periodicidad…

– Buenos días ‘Fel’, ¿hace mucho  que esperas?

– Hola, bon dia… no mucho. Hay noticia: Reiniciamos El Clan… y tenemos que decir si renovamos o continuamos, temas a tocar… tenemos que organizarnos.

– Yo empezaría presentando a Jan. ¿Qué os parece?

– Recordar las normas que nos colocamos nosotros mismos. No hablar de política, sexo ni de nosotros mismos.

– Tienes razón, pero la excepción confirma la norma y un día es un día.

– Además nos permite rendirnos un homenaje diecisiete años después del último natalicio habido en la familia, y han pasado tantas cosas que…

– Pero, digo yo, ¿a quién le importa nuestro núcleo familiar?

– ¿Cuánta gente te ha preguntado por El Clan… y nuestras historias semanales?

– Bueno, sí… siempre hay alguien que quiere saber, pero…

– Pues mira tú, a esos que quieren saber diles, les diremos, que Sebas y Marta aprobaron el cursillo bíblico de ‘crecer y multiplicaros’ y que el ocho se presentaron con un Jan debajo el brazo.

– Por cierto, sabéis que Jan es Juan en catalán antiguo, ¿no?

– Por cierto, sabéis que Jan se parece a…

– Ya empezamos, ¿a quién se le va a parecer un bebé de días que está todavía por desarrollarse…? La familia de Sebas lo verá retratado a él y nosotros a Marta…

– Muchas veces las personas –los bebés- no es que se parezcan a tal o cual familiar. Lo que ocurre es que su impronta, el primer impacto visual te recuerda a… no sé si me explico.

– Pepe, por favor, puedes ir sirviendo baguettes y cafelottis hoy tamaño extra, que paga la abuela feliz.

– Vaya hombre, cualquier excusa es válida para desayunar de gratis. ¡Qué morro!

– Así pues, tenemos claro dos cosas. Pimero que dedicamos a Jan, el recién llegado, el primer Clan.

– ¿Y segundo?

– Que este desayuno está subvencionado por la nueva página web carmeneslayayafelizdel2014.com, ¿de acuerdo?

– Vale, de acuerdo… ¡Larga vida a Jan!

– Amén

– Y  el próximo Clan lo dedicaremos a…

– ¡Por qué no te callas y desayunamos!

– Vale, vale…

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