Archive for junio, 2014

Una conversación puede cambiarte la vida

lunes, junio 30th, 2014

La televisión tiene la facultad de modelar nuestra opinión de las cosas y las personas teniendo en cuenta factores como quién nos las cuenta o quién es el protagonista de la acción. No hay autor de la cita porque es personal y, supongo, es tan general como compartida.

Escuchar a Matías Prats o Ernesto S. de Burruaga lleva implícito un plus de credibilidad superior que el resto de informadores y, estimación propia, podría tragarme un gazapo fácilmente de estos dos monstruos de la comunicación. Será por aquello de ‘así son las cosas y así se las hemos contado’. En fin..

Sin embargo, quizás ya en el plano más del entretenimiento, ha habido personajes que han revuelto la bilis y hemos vomitado víboras y serpientes sólo con nombrarlos en la cola del pan. Recuerdo en la lejanía una serie norteamericana llamada ‘Dallas’ en la que su ‘prota’, Larry Hagman interpretaba a JR Ewing, un empresario petrolífero cabroncete y desalmado, que llegó a declarar haber sido agredido mientras guardaba su turno en el súper, efectos colaterales de una brillante actuación pero ya ven sus resultados en la audiencia. Sólo han trascurrido tres décadas… y parece que era ayer.

Un personaje al estilo JR lo hubo, hay y habrá siempre en una parrilla televisiva comercial que se precie porque son tantos los ceros –a la derecha, por supuesto- que se suman en el total de la cuenta de explotación que no sé si sabría leer la cifra correctamente.

Alguien que pasará con nombre propio en los anuales de malos superlativos elevados a la consideración de odiables es Risto Mejide. Este director creativo en publicidad no deja escapar la oportunidad cuando Getmusic le ofrece un caramelo que convierte en su catapulta a la fama. Risto es miembro del jurado de O.T., Operación Triunfo, cantantes jóvenes aficionados conviven en una academia con profesores importantes y visitas de primeras artistas del momento, demuestran una vez a la semana, en una gala, sus progresos. La lupa que utiliza este miembro del jurado tiene aumentos crueles que pasan de largo el ojo técnico: su análisis es un continuo acoso y derribo personal ante indefensos alumnos que temerosos de represalias de la organización, callan y tragan.

ristoFoto

Tras una imagen de perdonavidas, unas gafas negras, un semblante serio, vestido de negro, un vocabulario agresivo y fuera de lugar… Risto, cual rabioso doberman, acaba mordiendo la mano que le da de comer y Tele5 prescinde de sus servicios algunas fechas antes de concluir la edición en curso. Muerto el perro se acabó la rabia y hasta sus compañeros de jurado respiraron aliviados.

El director creativo Mejide no para –consultar vida, obra y milagros en internet- hasta que lo encontramos con cuatro décadas en su DNI viajando con Chester, un programa en la Sexta –domingos, 21.30 horas, segunda temporada- de entrevistas muy especiales, bien producidas, mediáticas y que nos muestra que el cambio en nuestras vidas es posible.

Loquillo, Camacho, Rojas Marcos, Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo, Pedro J. Ramírez, Pau Gasol, Francis Marhunda, Rossy de Palma, Sor Lucia Caram, Iñaki Anasagasti, JL. Rodríguez Zapatero, Oriol Junqueras, Ada Colau, Miguel Ángel Revilla, etc., o lo que es lo mismo, artistas, psiquiatras, periodistas, políticos, publicistas, etc., pasan por un filtro antagónico al Risto que recordábamos.

Mejide reconoce primero que se convenció que las guerras que podía vencer eran las dialécticas y en conversación con el psiquiatra Luis Rojas Marcos nos deja tres joyas que atribuyo a un cambio sustancial en lo personal:

1ª.- ‘’Me suelo enamorar de la gente que me hace cambiar de opinión’’.

2ª.- ‘’Evolucionar es tener la capacidad de cambiar aquello que te decías ‘yo jamás…’ ‘’.

3ª.- ‘’Una conversación puede cambiarte la vida’’.

Es obvio que hay un antes y un después en este Risto Mejide y con el cual me postulo seguidor… ¡Vaya, hombre! la televisión, mal llamada caja tonta, me la ha colado otra vez… he vuelto a cambiar mi opinión. En fín…

Psicosis me da solo con pensarlo

miércoles, junio 4th, 2014

Me despiertan cuando estoy en plena siesta desubicada en lo que es su franja horaria habitual. Aunque protesto sin resultados positivos para mis intereses, ‘hoy toca cine’, soy informado. Bajamos por el Carmen y cuando emproamos Anuncivay tienen el detalle de compartir cartelera: La hija de Alfred Hitchcock ha reversionado la película Psicosis que su padre dirigió en 1960. Quizás aquella parte de mí todavía acurrucado en la siesta me responde con dardos negativos del calibre ‘nunca segundas partes fueron buenas’.

Zona de provisión previa al espectáculo tan obligada como la compra del ticket de entrada: Ración grande de palomitas, chuches variadas y refresco light. Sala 1, comienzas a escalar peldaños y a saludar a gente que ya has compartido en la cola aspectos climatológicos de hoy y mañana y, por fin, cuando catorce personas corren un asiento a la izquierda para que un servidor pueda sentarse junto al pasillo, se apagan las luces… ¿Qué he venido a ver? Ah sí, ya recuerdo… Patricia Hitchcock… Psicosis II parte

ayala

Impresionante la banda sonora que acompaña créditos y fotogramas de la original. Mientras, mi acompañante disimula pero ya me ha mirado cuatro veces en otros tantos minutos vigilando si duermo o aguanto algunas celdillas posteriores a la de salida en el tablero de esta partida imaginaria ante mi enemigo declarado, el sueño.

Observo con claridad meridiana entre la oscuridad cómo dos filas más abajo, un señor disimuladamente coloca en su oreja izquierda un auricular de radio. Sí, claro, ahora recuerdo que jugaba y televisaban al Madrid, pero en fin… qué vamos a hacerle, ya te lo has perdido también, con lo interesante que se presentaba este R. Madrid-Elche.

Creo que las circunstancias como la oscuridad, la inercia de una siesta inconclusa, una butaca ergonómica, la rabia contenida de perderme el partidazo Madrid-Elche… empiezo a parpadear a cuarenta y cinco revoluciones por minuto, aquel sonido estéreo se convierte en melodía en forma de canción de cuna, vamos, que todo se ha confabulado para que te quedes dormido, que solo falta que el acomodador te acurruque con una manta y te dé las buenas noches.

.- ….

Me ¿despierto? en la escena de la ducha y el apuñalamiento, pero esta vez es en colores, o eso creo…

JANET LEIGH: ¡Ah, qué susto! Venga Tony, deja el disfraz de abuelita asesina y pon mesa, que me seco y vamos a cenar. Dale dos minutos al microondas que ahora vengo…vamos, vamos…

ANTHONY PERKINS: ¡CENAR! Pero si yo vengo a matarte, tontita mía.

J.L.- Te dije que no me mates con un cuchillo, que eso duele y mancha de sangre los azulejos que no veas, tú…

A.P.- Lo del dolor vale, pero muerta ya no tendrás que limpiar nada…

J.L.- Yo no salgo con los pies por delante sin dejar la casa apañada… antes muerta que guarrilla… ¿Lo pillas, Tony?

A.P.- Qué obsesión con la limpieza, el día que te mate te llenaré el féretro de productos de limpieza.

J.L.- Guarda ese cuchillo, que aún te vas a cortar y tendremos que ir a Urgencias… dale dos minutos al ‘micro’ que vengo y cenamos… por cierto, la ropa está plegada en el sofá, podrías ir colocándola en el armario, hay una lavadora por hacer y otra por recoger que está desde ayer por la mañana y también hay que ver qué hago de comer para mañana…¿Te apetece lentejas, Tony? Lentejas, comida de viejas, si las quieres las comes y si no, las dejas…

A.P.- La mato, no la mato, la mato, no la mato…

J.L.- ¿Qué estas murmurando, Tony? Por cierto, he actualizado la libreta del banco y he observado que has…

A.P.- Definitivamente, la mato o me suicido.

– …

Entre un murmuro de sonrisas y catorce personas –quince con mi acompañante- deseando salir de la Sala 1, disimulo mi despertar a la vez que afino el oído con el objeto de recoger información de la película que pueda parecer que estuve ausente solo puntualmente. Una pareja a mi alrededor …

ELLA.- Oye ‘churri’, ¿vascos y andaluces están picados o qué?

EL.- No ‘cari’, son cosas del argumento. Por cierto, muy bueno cuando el tío va y se inventa los ocho apellido, Clemente incluido.

Esto no es un sueño, es una pesadilla… psicosis me da solo pensarlo, tú.