Un pulso entre la evidencia y el poeta que mora en nosotros

Hace unos días, quizás muchos, ya que todo depende de cuándo este monólogo vea la luz, pensábamos los miembros del Clan cómo es posible que dos cosas puedan tener interpretaciones diferentes e incluso contradictorias para dos, si no para tantas personas como la vean. Ejemplaricemos. Puse dos fotos en mi Facebook tan diferentes como la noche y el día y solicité –gracias a todos por participar- que con sólo una palabra, la primera que les viniera a la cabeza, las definieran.

A medida que recibía respuestas, los tres ‘claneros’ tuvimos claro que la intervención interpretativa de las respuestas en torno a las dos imágenes debía hacerla un profesional del psicoanálisis, pero por motivos de presupuesto ya se imaginan a quién le endosaron el ‘marrón’.

rafaLa primera imagen, limpia y clara, invitaba al elogio fácil, sencillo, rápido, sin complicaciones por lo que los adjetivos se repitieron, sinceramente, como esperábamos: Calma y libertad (10 veces cada una), y las similares como paz (8), tranquilidad (4), espejo y serenidad (2), y otras sin repetición como relax, o sosiego, evidencias como mar, puerto incluso y no faltó quien dejó volar su imaginación con anhelo y aventura, trabajo seguramente por deformación profesional, torcida y oscura como buen maestro fotográfico… hubo también quien les recordó a las medusas, al óxido, al film ‘Mar adentro’ aún cuando no se trataba de un jeroglífico… alguien vio Menorca como primera impresión. Salvo algún calificativo inesperado, evidencias.

rafa2La imagen del candado cerrado que cuelga en el mirador de la plaza Miranda de Mahón tuvo miradas evidentes como prisión y celda (4 cada una), mencionadas por 2 veces esclavitud, agobio, compromiso, cautiverio, soledad y encierro. Alguien lo denominó eterno, la imaginación como hacer acto de presencia a otro nivel con opresión, sin salida, cerrado.

Pero lo que nos llamó poderosamente la atención fue cuando comenzamos a ver el alma de poeta que llevan las personas en su interior y que seguramente por temores al qué diran, guardan oculto ese manantial imaginativo.

De una imagen con cuatro hierros oxidados y un candado no menos ruinoso nos dijeron soledad, problema, nostalgia, encadenado, amor, tristeza, incógnita, infinito, esperanza, miedo, ideales, unidos, represión, indebida, llave, unión, angustia…un torrente de imaginación literaria precisamente en la foto negativa. Sin palabras o dos imágenes, dos mil palabras y es que todo, absolutamente toda depende del color con el cual se observen las cosas.

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