“El Día de la Mujer”, a toro pasado

Estos días, con motivo del día de la mujer, hemos tenido tiempo de reflexionar y plantearnos muchas cosas. Desde luego que ha sido algo increíble, cuántas personas reunidas reivindicando sus derechos, después de tantos días seguimos pensando que fue algo espectacular, la gente se ha solidarizado mucho, han sido como una piña.

El realismo y hartas de ver pocos cambios, hacen que se acentúen las ganas de vivir con la esperanza de que hay que seguir para adelante, que nos den ya los mismos privilegios y los mismos derechos que ellos han disfrutado desde que nacieron.


En esas manifestaciones hemos visto no solo mujeres sino también hombres que se han sumado y han querido apoyar y decir en voz muy alta que ellos también están ahí, todos juntos dándole a la mujer el valor que se merece, ni más ni menos.

En uno de esos tantos vídeos que nos enviaron salían unas imágenes increíbles, estaban basados en años atrás, cuando la mujer era sumisa y muy servicial a su esposo, incluso te daba unas indicaciones de cómo comportarse, siempre a su servicio, de que no le faltara de nada, que sus deseos eran órdenes para ellas, y además de esto, la mujer tenía una sonrisa de satisfacción y orgullo.

La verdad, no nos lo podíamos creer, aunque hemos vivido esa época no puedo recordar que fuera tan estricto y tan acorde con las enseñanzas de las mamás, que nos preparaban para ser las esposas perfectas.

Ese vivo retrato se hacía visible en sus actuaciones cada día en las tareas de llegar a ser “la mujer ejemplar”, pero no menos normal para las que hoy en día hemos cambiado tantísimas cosas, y esperemos que sigamos haciéndolo cada día un poco más.

Nos sentimos orgullosas de ser mujer, pero, la verdad sea dicha, no nos gustan mucho los fanatismos, ni tanto ni tan poco, creemos que un entremedio estaría bien, lo que pasa es que llevamos tantos años sufriendo de ese machismo exagerado que ahora cuando es necesario ir cambiando cosas nos damos cuenta de que todavía hay muchas trabas y zancadillas que nos hacen muy difícil el día a día en cuestión de trabajos, tareas de casa, y muchas más, que piensas cómo hemos podido vivir tantos años así.

Y no debemos olvidarnos que ese día se rememora el terrible incendio en que murieron muchas mujeres y quedaron heridas muchas otras, al ser encerradas, fue una terrible trampa, y a partir de ahí se modificó la legislación laboral en Estados Unidos. Creemos que muchas personas no son conscientes de este hecho que impactó a mucha gente, y que fue un punto de inflexión, un antes y un después en la historia de la mujer.

‘Hermanito, al margen de cómo nos ha educado, lo mejor y más que sabía nuestra querida madre, que desde aquí hoy también aprovechamos para rendir homenaje a esa mujer tan maravillosa que fue, y que lo hizo de una manera ejemplar. Que pensemos que está también en nuestras manos seguir luchando por esos derechos que día a día seguro iremos cambiando con el esfuerzo y tesón de todas y todos.

 

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